Las llaves de coche han evolucionado desde simples piezas metálicas hasta complejos dispositivos electrónicos. Desde los primeros modelos hasta los sistemas de cierre sin llave y las llaves virtuales en nuestros teléfonos, la historia de las llaves de coche es fascinante:
En 1908 fue cuando Henry Ford revolucionó el mundo automovilístico que conocemos, su cadena de producción logró que las empresas obtuvieran mayores beneficios a raíz de los automóviles.
Alrededor de 1910 nacieron en su sentido más amplio las primeras llaves de coche. En ese momento, las llaves se utilizaban para bloquear el circuito eléctrico de la ignición. Aunque aún era necesario que el conductor arrancara el vehículo, esta innovación marcó el comienzo de la prevención de robos de automóviles.
Durante la década de 1920, fue posible cerrar los coches con llave, pero era una llave aparte. El interruptor de arranque de encendido se convirtió en la norma, bloqueando no solo el circuito eléctrico, sino también encendiendo el motor de arranque. Además, al quitar la llave, se bloqueaba el volante. Esto fue un gran avance en ese momento.
No obstante, fue en 1949 cuando surge la primera llave para el coche, 40 años después.
En la década de 1960, llegó un hito importante: el sistema de cierre centralizado. Los conductores ya no tenían que cerrar puerta por puerta. Gracias a un control remoto, el vehículo se bloqueaba y desbloqueaba con un simple clic. Además, si no recordábamos dónde habíamos aparcado, podíamos apretar la llave y los intermitentes nos ayudaban a encontrarlo
En 1986, la marca Chevrolet añadió una resistencia codificada a las llaves de su Corvette, con la idea de que robarlo fuera más difícil.
Para 1990 surgieron muchos inventos relacionados con los mandos a distancia, así como usar corte láser para las llaves o las llaves «swtichblade».
En 1999, los coches comenzaron a salir de las líneas de producción con un nuevo avance: el sistema de cierre sin llave. Este sistema permitía abrir y cerrar el coche sin necesidad de una llave física. Además, podíamos arrancar el vehículo presionando un botón. Sin embargo, aún debíamos llevar la llave con nosotros, ya que se comunicaba con el vehículo a través de señales de radio de baja frecuencia o frecuencia ultra alta.
En 2003, Mercedes-Benz lanzó el primer diseño de una llave de proximidad.
En 2018 Tesla logra que la llave de proximidad del coche esté en el móvil del dueño.
Recientemente: Bosch ha introducido el concepto de Perfectly Keyless, la tecnología más moderna en llaves de coche. ¿En qué consiste? El acceso y el arranque sin llave van más allá: podemos hacerlo con una llave virtual descargada en nuestro teléfono. Los sensores del coche reconocen nuestro smartphone como si fuera una huella digital y solo abren el vehículo en su presencia.